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miércoles, 21 de noviembre de 2012

Neolenguaje: lenguaje de poderes.

"Manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante". Esta es la definición que nos da la RAE (Real Academia Española) de eufemismo. 

En la situación política actual que se vive en España ha emergido el uso desenfrenado de eufemismos, siendo el lenguaje así el principal aliado de los altos cargos políticos para paliar el " dolor o daño" que podría causar a la sociedad el uso de vocablos directos y monosémicos. 

George Orwell nos presentó en su novela 1984 el Neolenguaje. Este se trataba de suavizar el lenguaje con el fin de transmitir a la sociedad una información manipulada y basada en los pensamientos y necesidades del gobierno inglés para que su pueblo no pensará en, por ejemplo, la libertad. Para esto eliminaban los significados que rodeaban a esta palabra, y así, con el paso del tiempo, pocos eran quienes se acordaban en qué consistía la libertad. 

Esto, y ciertas evidencias más ( ¿solo ciertas?), nos hace reflexionar sobre el uso, ahora ya indiscriminado, de eufemismos o "bellas palabras" por parte del gobierno español, tanto el actual como el anterior. Así, durante los últimos años hemos podido escuchar expresiones como "crecimiento económico negativo", "desaceleración económica", "falta de liquidez", "línea de crédito", y un larguísimo etcétera.  Ahora bien, pongámonos a reflexionar sobre qué significa todo esto y que objetivo tiene su uso. La unión de "crecimiento + negativo" es incoherente pues mientras que lo primero implica una subida lo segundo implica una bajada. El objetivo de esta expresión es evidente: no pienses, nosotros lo hacemos por tí. Este es el principio fundamental que rige la opinión pública, donde además de estar los medios de comunicación están también las élites sociales, que son en definitiva quienes proporcionan información al pueblo. 
El mismo objetivo que nombramos arriba es el que tienen todos los otros eufemismos, es decir, cuando Mariano Rajoy se vanagloria diciendo "desaceleración económica" simplemente lo hace para ocultar la palabra "crisis", cuando hablaba el pasado 10 de junio de " línea de crédito" se refería a "rescate", pero ¿ por qué le gusta tanto embellecer el lenguaje? ¿Tal vez siempre quiso ser poeta? ¿Tal vez estudió demasiado sobre retórica? ¿Tal vez es tanto el amor que siente hacía nosotros que no se puede permitir el hacernos un poco de daño con palabras crueles y directas? No, no y no. El propósito de este uso excesivo de eufemismos es el de engañar al pueblo, mitigar su carácter revolucionario, y así, con el paso del tiempo, hacerlo más y más ignorante. Si en lugar de decir "falta de liquidez" dicen "bancos en bancarrota", el pueblo no duerme, si en lugar de decir "ERE" dicen "despido" los empleados se quejan, si en lugar de decir "contención de la masa" dicen "carga policial", la sociedad denuncia. 

Esto es, en definitiva, lo que la Opinión pública hace con nosotros: callarnos, tenernos tranquilos, que no pensemos demasiado y qué conozcamos de bien cerca lo que es la palabra ignorancia, para que dentro de unos años su principio fundamental pueda ser el de "gracias, todos sois tontos por mí".